Vecinos recuerdan a Yoel Espinola como un joven educado y siempre sonriente

Muy consternados quedaron los vecinos de la cuadra nueve de la avenida José Gálvez y alrededores así como comerciantes del mercado El Progreso por la terrible muerte de tres integrantes de la familia Espinola Caballero en el accidente vehicular en la carretera Panamericana Norte, en Guadalupito.

 

Entre todos ellos se ha oído tan solamente frases de dolor y de reconocimiento a una familia muy unida y pujante, cuyos progenitores supieron formar con suma educación a su único hijo Yoel Espinola Caballero.

 

Es así que quienes conocieron a Yoel, lo recuerdan como un joven muy educado y respetuoso lleno de una humildad y muy unido a sus padres tanto así que dejó las oportunidades que se abrían en Australia a donde viajó, para volver a Chimbote a ponerse al servicio de sus padres en el negocio familiar de la venta de aves en el mercado El Progreso.

 

"Tengo bien presente la risa del chinito cuando saludaba, era un chico muy sencillo y educado" nos indicó Marleny De La Cruz, vecina de la familia Espinola Caballero y que ha quedado muy afectada por lo sucedido.

 

Yoel estudió en el colegio experimental de la Universidad Nacional del Santa, dijo otro vecino recordando las cualidades personales del joven fallecido.

 

Pero el dolor es más grande para Antonio Espinola Minchola, esposo de Carmen Caballero y padre de Yoel, quien algunos años atrás también perdió en un accidente de tránsito a su hermana, su cuñado y a dos sobrinas. Ellos perecieron en un accidente cuando también efectuaban un viaje por la carretera Panamericana Norte en el trayecto de Lima a Chimbote.

 

"Esto es demasiado para don Antonio, antes fallecieron también algunos de sus parientes y ahora su esposa, su hijo y su nieto, muy lamentable" dijo una vecina. 

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