Se suicida lanzándose del quinto piso de Galerías Alfa

Minutos después de abrir las puertas de sus puestos de venta, los comerciantes de Galerías Alfa, ubicado en pleno centro de Chimbote, empezaron a recibir los primeros clientes que pudieran adquirir sus productos.  Entre el público asistente estaba una persona  que a los pocos minutos rompería violentamente la calma reinante.

 

De lo alto del quinto piso del mencionado centro comercial se lanzó al vacío. Su agotado cuerpo de 70 años en menos de tres segundos impactó contra el piso. Los gritos destemplados de los testigos del hecho no se hicieron esperar. Horror es lo que vivían en ese momento. Vieron a una persona tendida en el piso aparentemente sin vida.

 

De lo alto del mismo quinto piso dos jovencitas trabajadoras de un puesto de venta miraban absortas el cuerpo tirado en el piso. Segundos antes ellas mismas vieron cuando el hombre caminaba por los puestos con mirada perdida y vieron cuando se subió a la varanda de protección y se lanzó.

 

 

“¡No señor, no lo haga, nooo…!” fueron los gritos de las dos jovencitas cuando el suicida sin mirar a nadie y sin oír a nadie se lanzó de las varandas decidido a quitarse la vida.

Nilver Loyola Doroteo, tiene también su puesto comercial en el mismo nivel y nos contó que vio “a una persona, varón, que caminaba por aquí como lo hacen todos los clientes que están buscando algún producto que comprar, jamás imaginé que se trataba de alguien que venía a suicidarse”.

 

Pero el hombre no murió en el acto. Había caído aparentemente de espalda, no cayó de cabeza y es por eso que en el lugar no hay restos de sangre. El caer de espalda le permitió vivir unos minutos más de los que seguramente no quería vivir.

 

El fuerte golpe en el piso alertó a todos, que al ver lo sucedido en cuestión de milésimas de segundos pasaron del espanto al auxilio. Inmediatamente actuó Iván Cruz Yovera, licenciado del Ejército Peruano y seguridad del establecimiento, asi como una joven trabajadora que es estudiante universitaria de medicina en tanto que otros llamaron al serenazgo para que brinde ayuda.

 

El vigilante y la estudiante evaluaron el estado del hombre comprobando que aún tenía pulso por lo que lo subieron a una camilla para llevarlo inmediatamente al hospital La Caleta. Los esfuerzos y la buena voluntad de los antes mencionados y de los comerciantes en general por salvarle la vida se toparon una barrera: la enfermera de la ambulancia de seguridad ciudadana se negaba a subirlo a la unidad porque tenía órdenes superiores de llevar solamente heridos y no muertos, contó el vigilante.

 

Molestos los comerciantes exigieron llevarlo y es asi que contra la voluntad de la enfermera ingresaron la camilla con el herido en el. Lamentablemente no llegaron a tiempo, en el trayecto perdió la vida.

 

El occiso tenía en uno de los bolsillos del pantalón que llevaba puesto, un papel escrito con lapicero a modo de carta. En ella estaba escrito su nombre: José Marcial Cervera Bueno y explicaba que el mal de Parkinson y el abandono de su familia le llevó a tomar la fatal decisión. También dejó anotada la dirección del jirón Túpac Amaru en el asentamiento humano Señor de Los Milagros la que sería la casa donde vivió.

 

Loyola Doroteo lamentó lo sucedido y dijo que ofrece las imágenes de las cámaras de vigilancia que tiene las galerías para que la policía investigue este caso.

 

“Es muy lamentable lo sucedido con el señor, primera vez que pasa algo similar aquí. Que la muerte del señor no sea en vano y que sirva para que las personas que tienen parientes enfermos les tomen la debida atención” agregó como sano consejo.

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